Rapport en la playa
Las personas somos capaces de lo mejor y de lo peor, y ayer tuve una experiencia que dudo vaya a olvidar, y que realmente me ha marcado mucho.
Resulta que tranquilamente estaba sentado en la playa leyendo el libro que me traigo los últimos días entre manos. Repentinamente, mi fino sentido del olfato, reconoce un olor que desteto, tabaco. Efectivamente, una mujer que estaba tumbada delante mío había encendido un cigarrillo.
Estuve a punto de cambiarme de sitio, pero no quería hacer que mi mujer se moviera por una manía mía, así que asumí las consecuencias y tocaba respirar humo durante unos minutos. Durante el fumeteo de la mujer, que tenía todo el derecho del mundo en “echarse” su pitillo, pude observar una serie de aspectos que empezaron a gustarme menos.
El primero de ellos es que su cigarro y el humo, también le molestaban a ella, y mientras no lo tenía en la boca, estiraba su mano para alejarlo de su proximidad, acercándolo a niños y paseantes que circulaban por los alrededores de su toalla. El segundo, la ceniza. Directamente a la arena, y sin ningún reparo además.
Quizá alguno se imagine lo que puede venir después, y es que bastante inquieto, esperé con ansia el momento de apagar el cigarro y tirar la colilla. El momento ansiado llegó en breve y la protagonista no me defraudo. Tomó la colilla y la apagó en la arena dejando el resto enterrado.

Fuente: bdnmpas.com
En ese momento, comenzó “mi rapport”. Me levanté de mi sitio y me acerqué a su toalla. Ella me miró. Yo no le miré a ella, y fui en busca del lugar donde había enterrado su colilla. Después de buscar un poco, tomé la colilla y la envolví con un trozo del periódico de mi mujer, con la intención de mostrar con un ejemplo, que la mujer que fumaba tenía su derecho de fumar, sí, pero no el de dejar los restos de su insano vicio en un lugar público.
La mujer sobre su toalla no fue capaz de decir nada, tampoco creo que le impactara mucho, y siguió con la lectura de su periódico. Estoy seguro que hoy lo habrá vuelto a hacer.
Ya veis, intentando ser el cambio que me gustaría ver en la sociedad. Supongo que en otras ocasiones habrá mayor recompensa. Desde luego, el rapport del día de ayer no tuvo mucha influencia.
