El I+D está en las personas
Son varias las empresas que están haciendo público que su I+D no es medido por patentes, sino por el emprendizaje, iniciativa y creatividad de las personas que la componen.
Subcontratación de todo el I+D, en base a una especificación de personal de la empresa, o incluso el no invertir tiempo en patentar soluciones que varios meses después estarán superadas por los propios adelantos generados por ese grupo de personas donde reside ese I+D.
Incluso una patente puede ser comprada, y de esa forma se alcanza una tecnología que permitirá al comprador hacer uso de ella y marcar diferencia. Eso sí, durante un tiempo limitado, porque a buen seguro, el núcleo originario de la patente, volverá a crear nuevos desarrollos que superarán la tecnología anterior.
Una vez más, son las personas las que mueven las nuevas iniciativas. Una empresa puede contener numerosas patentes generadas por sus empleados o compradas directamente a terceros. La competitividad de una u otra será bien distinta.
Pero para que las personas produzcan verdadero emprendizaje, como os he comentado en anteriores ocasiones, el contagio debe ser general en el ambiente de la empresa. Uno no innova porque sí, sino porque el ambiente y sus compañeros, jefes y resto de empleados responden a la misma llamada. La combustión del emprendizaje y el movimiento emocional que llevamos dentro y que cada día despierta en más y más personas haciendo más rico y nutrido esta sociedad.
Una opinión de,
Alberto Conde Mellado

