La música como metáfora y camino hacia la innovación
Como os decía días atrás, hace poco tiempo pude compartir una jornada muy interesante con John Kao. John utilizó la música, mejor dicho, la interpretación de la misma, como una muestra o metáfora de la innovación.
Causalidades de la vida, este fin de semana he visto una película que lleva unas semanas en cartelera. School Rock Band. La película no aporta gran novedad, y no os voy a detallar aquí los argumentos por los que decidí verla. El caso es que en dicha película, hay un fragmento que paso a describiros a continuación, y que de un modo u otro, se acerca al origen de la innovación, o la fuente de la energía que la evoca.
En situación, un grupo de chicos que pretenden tocar en una banda, liderados por un joven que hace de manager del grupo, y que intenta contagiar al resto con sus sueños. El guión y conversaciones dicen algo así:
-Bien. Habría que coger toda vuestra energía caótica y talento, y convertirlos en algo novedoso. Vale, comencemos por tocar algo sencillo. ¿Sabéis lo que es el blue beat?
Basher, ponte en la batería. Por favor,ahora dame un ritmo, ya sabes, two tone, blue beat.
-Odio el blue beat.
-Ya sabemos que podrías destrozar la batería con ritmos llenos de energía, pero la verdadera fuerza consiste en dominarse, contenerse y dar con la armonía. Vamos, usa el chaston.
(Basher comienza a tocar un ritmo blue beat con su batería)
Bien! conoces el ritmo! ahora golpea el aro… Genial! con razón, eres una leyenda de la batería.
Vale, el bajo, ven aquí. Escucha el ritmo de la batería e intentar seguirle. Bien, eso es, sí señor, esto es a lo que se le llama una sección de ritmo. Venga, ahora todos, intentad improvisar sin preocuparos de que todo suene perfecto. Simplemtente limitaos a adaptar vuestros instrumentos a lo que estáis escuchando.
Pues bien, exactamente este fragmento de la película, adornado por la música y la convivencia de varios instrumentos demuestra que la innovación es una adaptación del caos individual al entorno, una convivencia con cierta dosis de improvisación. No es cuestión de perfección, sino de armonía.
Si tenéis ocasión de ver este film, prestad atención a este fragmento de apenas 3 minutos. La verdad es que la entrada se amortiza con esos minutos. Si os soy sincero, no sé si encontraréis mucha innovación en la película, pero resulta curioso lo bien que se ciñe al fenómeno innovación ese fragmento.
Si alguno quiere echar un vistazo online a ese fragmento, puede seguir este link y arrancad en el minuto 30.
¿qué os parece?
alberto conde mellado
