El conocimiento tiene un coste
Efectivamente, el conocimiento no es gratuito, y muchas veces se confunde la información con el conocimiento. Estos días en Barcelona, he compartido momentos muy interesantes, entre ellos destacaría la amable cena con el director de marketing de TMB (transportes metropolitanos de Barcelona), Jorge Carles-Tolrà, una persona con experiencia contrastada en su materia y su sector, aunque él siga diciendo que le queda mucho por aprender con sus más de 14 años en el mismo al mando de la dirección mencionada.
Entre estas conversaciones, destaco la centrada entre el valor de conseguir la información y el valor de extraer conocimiento de la información. A día de hoy, gran parte de la sociedad está dispuesta a pagar por algo tangible (producto) que le facilite información al respecto de algo. El ejemplo más claro son los sistemas de medición de indicadores de calidad, los elementos de inspección que permiten conocer el estado de un determinado activo o grupo de trabajo, etc. Estos productos ofrecen información, que en muchas ocasiones es apilada sin ser estudiada y analizada, con la sensación de haber cumplido. “Ya tengo la información, así que adelante” se dicen muchos. Sin tomar acciones o buscar origen a esa información.
En cambio, pocos son los sensibilizados por invertir en generar conocimiento a partir de esa información recopilada. Normalmente, son servicios de tratamiento de información y extracción y gestión del conocimiento las herramientas que permiten realizar este trabajo, bienes intangibles, que más que producto, como decía, son un servicio. El mercado a día de hoy en su gran mayoría, no ve un valor añadido en estos servicios, y no está dispuesta a pagar por ese conocimiento, alegando que ya ha pagado por la información y que con eso le es suficiente. Sin embargo, la información por sí sola no aporta rumbo a ningún negocio, requiere de un análisis profundo que a través del conocimiento generado, permita hacer el camino hacia la innovación tan demandada actualmente.
Albert Einstein decía que “si la educación le parece cara, pruebe con la ignorancia”. Yo me animo a proponer que “si el conocimiento resulta caro, es mejor probar con la ignorancia”.
una opinión de alberto conde mellado.

[...] formativo, que a buen seguro, sólo los valientes estarán dispuesto a realizar. Pero “si la formación le parece cara, pruebe con la ignorancia” decía Einstein. Y esa inversión será necesaria por aquel que quiera formarse, pero [...]
Innovación Formativa: ¿Te atreves? « Emotional Movement dijo esto en agosto 26, 2010 a 16:21 |