El tema elegido para hoy es la protección de los mercados, con sus barreras de entrada y sus barreras de salida.
Recientemente concluía la lectura de “La Lógica Estratégica”, un título que tiene algún año, pero que muestra de forma muy llana algunos conceptos que muchas veces se olvidan a la hora de definir una estrategia empresarial.
Todo mercado tiene una barrera de entrada y una barrera de salida. Los que interesan son aquellos que tienen una alta barrera de entrada, y que son capaces de ofrecer una rentabilidad que cumpla con el umbral de rentabilidad mínimo para la empresa que accede a ese mercado.
Pero además de la barrera de entrada y el umbral de rentabilidad mínima, es muy importante conocer el número mínimo eficiente de “clientes” para que una empresa prospere en ese mercado. Si la demanda mínima por empresa en el sector resulta ser 1000, y tenemos 10 empresas, el mercado deberá mostrar una demanda superior a 10.000, de lo contrario, alguna de esas 10 empresas sufrirá y terminará desapareciendo, afectando negativamente al resto ya que posiblemente se entre en una guerra de precios que reduzca el umbral de rentabilidad del sector.
Por lo tanto, para entrar en un mercado, este dato es importante, conocer la rentabilidad del mismo y la demanda necesaria, así como la demanda global del mercado y al oferta existente. Si ésta ya está cubierta, aventurarse en la aventura puede salir caro.
Y precisamente son las barreras de entrada las que protegen de algún modo los mercados. Si la barrera de entrada es baja, será fácil contar con oferta superior a la demanda, mientras que si la barrera de entrada es alta, posiblemente será más difícil entrar, aunque también hay que tener en cuenta la demanda mínina eficiente, ya que si no encuentra, la gran barrera de entrada superada no hará más que aumentar la inversión en una aventura con final poco feliz.
Y cuando una empresa pretende abandonar un mercado, también tiene una barrera de salida, que como la de entrada, puede ser baja o alta. Las barreras de salida bajas son aquellas donde una empresa cesa su actividad y también cesan los gastos. Sin embago, una barrera de salida alta, se da en las situaciones en las que una empresa tiene que asumir una serie de gastos elevados para abandonar la actividad, que en muchas ocasiones les hace replantearse la idea del abandono, y se mantiene en el mercado aun perdiendo dinero o con rendtimientos de un dígito muy residuales.
Todo esto y mucho más podréis encontrar en “La lógica estratégica”.
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saludos,
alberto conde mellado
Su opinion me resulto muy acertada y didactica, buena idea al publicarla.
Gracias Karla, me alegro que haya sido de utilidad.
jajaajaajajaajaajajaajaj graxias me salvaron la vida ya q el concepto q encontre a qui me fue de gran ayuda!!!!