Hace unos días se terminaba el mundo. Y además sin avisar. Nos pillaba “por sorpresa”. Nos rescataba Europa, nos intervenía, nos ayudaba… Horas más tarde recibía de @condedelamaza el siguiente vídeo:
Y poco después @guillerdorron utilizaba el vídeo de @condedelamaza en su entrada de Thought in Euskadi.
He querido esperar una semana para ver la evolución de ciertos aspectos de nuestro día a día. Como dice la canción de Julio Iglesias (los que me conocéis sabéis de sobra mi pasión y ligadura con la música) “la vida sigue igual”. Seguimos comprando el pan, seguimos levantándonos por la mañana, seguimos escuchando voces alarmistas que no hacen más que alarmar e incomodar que podamos avanzar en nuestros trabajos (quienes los tenemos), seguimos disfrutando de nuestro entorno y familia y nuestros pequeños nos hacen olvidar que los señores que representan a este país discuten por cómo definir la intervención de Europa. Precisamente eso es lo que ha cambiado esta semana, lo que se discute en el congreso de los diputados, clases de lenguaje, definición de la acción llevada a cabo por Europa y en definitiva, bautizo de la nueva situación de España y el arrastre de las autonomías, miradas por el mismo rasero, independientemente de que se generen pepinos que naves espaciales. Pensamos en el qué en lugar de en el por qué hacemos las cosas.
Y sigo con Julio Iglesias, con una de las canciones cuya letra más me ha empujado en mi corta trayectoria hacia el futuro, en mi afán de cambiar el mundo:
Llegar a la meta cuesta
te cuesta tanto llegar
y cuando estás en ella
mantenerte cuesta más.
Procura no descuidarte
ni mirar hacia detrás,
o todo lo conseguido
te lo vuelven a quitar.
Aquí no regalan nada
todo tiene un alto precio
peldaño que vas subiendo,
peldaño que hay que pagar.
Aquí hay que bailarlo todo
sin perder jamás el paso
te suelen soltar la mano
si ven que hacia bajo vas.
Vuela amigo, vuela alto
no seas gaviota en el mar
Vuela amigo, vuela alto
no seas gaviota en el mar
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo
La gente tira a matar
cuando volamos muy bajo
Amigo aproveche el viento
mientras sople a tu favor
que el aire te lleve lejos
cuanto más lejos, mejor
Que aquí el que se queda en tierra
lleva la parte peor
se van cerrando las puertas
te van negando el adiós
Y es lo que está tocando ahora, el vuelo bajo, estamos raseando porque quizá hemos tardado en darnos cuenta que mantenerse en lo alto cuesta más que alcanzar incluso la meta. Y sí, quienes parecían que antes eran nuestros amigos, ahora resulta que son “enemigos” o que no nos quieren tanto, pero además, se da la CAUSALIDAD de que nosotros hemos hecho lo mismo sin darnos cuenta. Cuando se planea a kms de altura, en un entorno de sosiego, el vuelo es fácil. Sin embargo, también es sabido que el hambre agudiza el ingenio, y este momento es crucial para estimular nuestro talento y demostrarlo al mundo.
Toca remar hacia delante, centrarnos en lo que podemos aportar cada uno de nosotros, en el cambio y en nuestros sueños, en luchar por ellos, en creer en ellos. Y sobre todo, en aislarnos del pesimismo del entorno que nos cansa con tanta queja y roce que no hace más que anclarnos en el pasado, cuando el presente ya forma parte de él. Toca mirar hacia delante, y tenemos que hacerlo cada uno de nosotros, desde nuestros adentros hacia afuera. Acaso no hemos llegado nosotros hasta aquí?
Y por terminar, os dejo otro fragmento de Julio Iglesias, de otra obra de arte al amor en este caso, pero que metafóricamente convierto en un canto a los sueños, a aquello por lo que nos apasionamos, nuestros retos, nuestro movimientos de crear trabajo, de generar riqueza, las locuras de nuestra incredulidad y falta de experiencia, la apuesta por la juventud y su divino tesoro, con todas sus imperfecciones pero con toda su potencia.
Que no se rompa la noche, por favor, que no se rompa… …que sea serena y larga como el tallo de la rosa, que sea de luna blanca con su escarcha y con su sombra. Que tengo que amarte mucho, que tengo que amarte tanto, que si la noche no acaba yo te voy a enloquecer… …Porque guardo un mundo de inquietos deseos… …sueños, caricias y besos…tanto…que mañana por la mañana si no se rompe la noche haremos locuras nuevas con el amor que nos sobre… …que no llegue la mañana… …que no se oculte la estrella ni la luna en tu ventana, que sea una noche eterna, una noche larga, larga…
Estoy deseando que vuelva a llegar la noche para ver si esta vez no acaba y consigo enloquecer con la pasión por mis sueños. Lo que tengo claro es que seguiré empujando con más fuerza que ayer por alcanzarlos, y lo mejor de todo, es que no estoy solo, porque son muchos los que nos juntamos en sueños dibujando un futuro prometedor, un futuro en el que creemos mucho antes de verlo.
Me había prometido hacer un balance personal de este asunto, sobre todo porque algunos mensaje de conocidos y cercanos me han tocado y no me han dejado indiferente. Sirva mi humilde declaración como aportación al “Lo seguiremos intentando”. Y como gesto, hoy he cambiado el fondo de mi home de twitter, a partir de hoy lo completáis aquellos que seguís estas reflexiones. Porque el simple hecho de leer esto también empuja.
A triunfar!