En la línea de lo que últimamente estoy aportando por aquí, me he prometido a mí mismo hablar en positivo de situaciones actuales. Y es que hoy, aquellos que estamos volcados al desarrollo y comercialización de nuevos productos estamos de enhorabuena. Sí, porque con una sencilla pregunta que en ocasiones se nos olvida, podemos despejar dudas sobre si debemos o no seguir adelante con una idea de negocio, de producto, de servicio… en definitiva, por algo por lo que alguien estaría dispuesto a pagar.
Y precisamente esa es la pregunta que podemos formular para saber si en primera instancia, el producto puede llegar a tener éxito. Porque en ocasiones se olvida que no hay negocio si no hay dinero que lo sostenga. Ya no entro en ganancias o similares, para mantener un negocio, una actividad productiva o de servicios, es necesario contar con una fuente de financiación, y ahí es donde entra la creatividad de “Estarías dispuesto tú a pagar por ello”. Sí, porque hay que diferenciar el usuario de la actividad o producto generado de la fuente de financiación.
En el ámbito de las aplicaciones móviles es una modelo muy exprimido, que sigue funcionando aunque con márgenes cada vez menores. El usuario final disfruta de nuestras creación y los ingresos vienen de inserciones publicitarias por ejemplo.
Pero aun así, tenemos que estar seguros que si nosotros pagaríamos por insertar publicidad en esa aplicación para móviles. Y cuando digo pagar me refiero a pagar dejando de destinar ese importe a otros aspectos básicos de la vida cotidiana, incluso de la educación de nuestros hijos. Es sabido que en Japón hay gente que ha donado algún órgano de su cuerpo para poder comprar un Iphone. Eso es estar dispuesto a pagar por algo. Olvidar cuánto cuesta y centrarse en cómo se puede pagar. Es lo que diferencia un producto estrella de otro del montón.
Por lo tanto, con una simple pregunta, que además sería interesante que se respondiera de forma objetiva, tenemos un primer signo de positividad o de prudencia. Aquel que se responda de forma subjetiva, diciéndose que su producto es lo mejor y que todo el mundo va a pagar por ello, tendrá menos probabilidad de éxito, dado que responde de forma muy emocional en primera persona. Y las emociones en el ámbito de la compra no útiles a la hora de saber si alguien comprará o no un producto, sino para ejercer la opción de compra. Hay que haber hecho el trabajo y las preguntas pertinentes anteriormente para alcanzar el éxito en la venta.
Ahora bien, esa pregunta no solo tiene un SÍ o NO como respuesta. Como comentaba anteriormente, la creatividad juega un papel muy interesante, como en la negociación. ¿Acaso la transacción tiene que ser siempre algo por algo? La creatividad y el aliarse con el cliente final juegan un papel vital y fundamental en el desarrollo de un producto o servicio. De esto, en las próximas entradas.
Fijaos que a lo largo de la entrada hablo siempre de las posibiliadades de éxito y no de las de fracaso, que es lo único a lo que los medios nos animan últimamente, a que se nos vayan las ganas de hacer. Desde este rincón os animo a que intentemos darle cierto toque optimista a todo lo que hacemos, porque seguro que sale mejor, tenga o no el éxito esperado, las posibilidades crecen si lo hacemos con ilusión.
saludos