7 mandamientos para salir de tu zona de confort

Todo cambio es difícil. Más si cabe cuando se trata de dejar atrás hábitos controlados, interiorizados, mecanismos automáticos que forman parte de uno desde el momento en el que se levanta hasta el momento en el que se acuesta.

La famosa zona de confort.

Días atrás escuché una frase con la que me identifico al 100%. Soy un constante promovedor del cambio. Considero que el cambio debe ser constante, en el momento en el que se empieza a controlar algo, es el momento de cambiar. Y cambiar no significa hacer las cosas radicalmente diferente, sino EVOLUCIONAR. Se pueden cambiar pequeñas cosas y conseguir un impacto brutal.

Mandamientos para salir de la zona de confort

Para dejar atrás hábitos que se quieran cambiar, os dejo 7 mandamientos  que pueden resultar de ayuda:

1.- Compromiso con uno mismo: es básico, si no te puedes comprometer contigo mismo, ¿cómo pretendes comprometerte con un grupo de personas? Para poder generar cualquier tipo de cambio en una organización, el cambio empieza en ti. Debes demostrarte con pequeños hechos que tienes COMPROMISO, que sabes manejar situaciones de tentación y pereza y que te controlas. Y para esto, pueden ser interesantes los siguientes puntos también.

2.- Busca una razón de peso. ¿POR QUÉ lo haces? el POR QUÉ es la base del movimiento. Si tienes una buena razón detrás de tu objetivo, tendrás más energía para perseguirlo y te será más fácil seguir adelante y convencerte.

3.- Objetivos: marca objetivos razonables, no pienses correr una maratón sin haber salido a correr ni un solo día. Ve subiendo tus objetivos a medida que los vas cumpliendo. La base de la superación es pedirse siempre más y sentir que puedes dar un poquito más cada vez.

4.- Mídete, y hazlo de forma visual: no hay como un calendario, poster o algo similar al que te tengas que enfrentar cada día y donde tengas que ver quieras o no tus progresos. Escribe bien claro y grande el POR QUÉ es importante ese cambio, y vete tachando cada objetivo conseguido. Divide tu gran objetivo en microéxitos y tareas pequeñas, diarias, que te permitan tachar a diario. Si mides, avanzas. No hay como ver tu evolución y lo que te toca hacer o no hacer hoy para tener más energía para ello.

5.- Compártelo con tu círculo de confianza: aquí puede haber teorías contrarias, se dice que si compartes tus objetivos con otras personas, la estadística dice que es más difícil que los cumplas. No lo creo así. Si te sinceras con tu entorno cercano, si pides apoyo para ayudarte con el cambio, tu camino será más fácil. Si te lo quieres guisar tú solo, tu aislamiento puede ser peligroso y serás más fácil desfallecer. Apóyate en alguien que entienda tu POR QUÉ.

6.- Descárgate de otras tareas. Si quieres hacer algo nuevo , tendrás que dejar de hacer otras cosas. Sobre todo al comienzo, porque cualquier nuevo hábito, salir de la zona de confort, lleva tiempo. No controlas esa tarea, te costará más, y por lo tanto, necesitarás más tiempo. Todo éxito requiere sacrificio. En caso de que tu objetivo sea dejar algún mal hábito, busca algo sustitutivo para hacer en ese tiempo.

7.- Creer para ver: no hay como la confianza en uno mismo para alcanzar tus retos. Creer hoy para ver mañana. Si crees, puedes. Hazlo o no lo hagas, pero no lo intentes.

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